Radio Amishar

23 de julio de 2014

¿Qué decides?

Posted: 22 Jul 2014 11:58 PM PDT
“Ellos entonces, dejando al instante las redes, le siguieron” Mateo 4:20
Todavía están grabadas en mi mente aquellas palabras del gerente de Recursos Huma­nos de una prestigiosa empresa de Perú, donde yo trabajaba: “¿Dejarás todo lo que has logrado para irte a un lugar lejano, que no conoces, solo para servir a Dios?”.
Hacía casi diez años que ejercía mi profesión de asistente social, y desde el comienzo vi cómo Dios guiaba mi vida, abriéndome una puerta tras otra para ejercer mi carrera. Esto me permitió compartir con otras personas mi fe y mis principios cristianos; y sobre todo conocer a la persona especial que ahora es mi esposo.
Un día me encontré frente a la decisión más importante de mi vida. Labo­ralmente había alcanzado la más alta jerarquía y debía decidir entre seguir trabajando en la empresa o acompañar a mi esposo en la obra misionera.
Desde pequeña mis padres me enseñaron y fortalecieron los principios cris­tianos. Frecuentemente me recordaban que Dios debía ocupar el primer lugar en mi vida. Por eso, cada día meditaba y oraba pidiendo sabiduría para tomar la mejor decisión sin sufrir la influencia de mis compañeros de trabajo, que solo valoraban lo material y carecían de la dimensión espiritual.
En esos momentos decisivos de mi vida, recordé cuando Jesús llamó a Pedro y Andrés para que lo acompañaran en su ministerio, y “ellos entonces, dejando al instante las redes, le siguieron” (Mat. 4:20). La respuesta inmediata de los discípulos fue mi motivación y fortaleza para tomar la decisión de poner en primer lugar a Dios y servirle junto a mi esposo.
Querida amiga, cada día tenemos que tomar decisiones que nos van a poner en uno de dos caminos: servir a Dios o servir a los hombres. El temor y la incertidumbre siempre estarán presentes, pero Dios ha prometido estar a nuestro lado. El tiempo se acorta. Hoy es el día cuando nuestra decisión debería ser: “Yo y mi casa serviremos a Jehová” (Jos. 24:15). Es la mayor misión encomendada también a las mujeres. Ser “discípulas de esperanza” en el lugar donde nos encontremos nos dará el gozo de ver a muchas personas que no conocen a Cristo prepararse para el reino de los cielos. Que Dios te ayude a tomar la mejor decisión.
Rosa Salinas de Novoa, Perú
Tomado de:
Lecturas devocionales para Damas 2014
“De mujer a mujer”
Por: Pilar Calle de Hengen

17 de julio de 2014

El blanco hueso y el rojo fresa

El blanco hueso y el rojo fresa

Posted: 16 Jul 2014 09:00 PM PDT

«¿Y por qué se preocupan ustedes por la ropa? Fíjense cómo crecen los lirios del campo: no trabajan ni hilan» (Mateo 6: 28).


Blanco hueso, rojo fresa, verde limón, amarillo mango…, ¡qué delicia de colores! Me encantan todos, de cualquier tonalidad. Si alguien me pregunta cuál es mi color favorito me cuesta mucho decidirme, porque me gustan todos.

Cuando estaba en la primaria, mis padres únicamente podían comprarme la caja pequeña de Crayola, una que contenía ocho sencillos crayones. Recuerdo haber contemplado con envidia la nueva caja de mi amiguito Billy, que incluía sesenta y cuatro colores todos nuevecitos. Era una caja que incluso venía con un sacapuntas en un costado. Yo deseaba tener una caja de aquellas con un montón de colores para elegir. Un día, le pedí prestada a Billy su caja de colores, y al día siguiente su mamá fue a la escuela para decirme que en el futuro yo debía usar mis propios crayones.

Incluso hoy en día, uno de mis pasatiempos sabáticos favoritos es echar mano de mis pinturas, pinceles y lienzos para dirigirme a un mirador ubicado en un cañón de un río y pasar la tarde pintando. Aunque soy una simple aficionada, puedo apreciar la amplia variedad de colores que Dios mezcla con el fin de crear su obra maestra: la naturaleza.

Me gusta jugar a un juego cuando dedico algunos minutos a estudiar uno de los lienzos de Dios. Imagino que soy la dueña de una empresa que fabrica crayones de cera, y trato de ponerles nombres simpáticos a cada tonalidad que Dios ha utilizado. Además de ser divertido, ese juego me proporciona un medio para hacer una pausa y elevar una sencilla alabanza. Así que hoy, si te sientes en esa disposición, haz una pausa y eleva también tu breve alabanza a nuestro Creador; a nuestro maravilloso Creador; al Creador de colores como el «amarillo durazno» y el «rojo granada».

Tomado de: Lecturas devocionales para Menores 2014
"En la cima"
Por: Kay D. Rizzo