Radio Amishar

1 de enero de 2011

Y bien, empezó un año nuevo. Los presagios para este nuevo período son tan diversos como complejos. Económicamente, para muchos países latinoamericanos, va a ser una desolación la búsqueda de la prosperidad financiera. En los EEUU, aunque se está realizando una labor impresionante y hay cambios fuertes, especialmente en cuestiones de salud direccionadas al bienestar económico, todavía se deja sentir la bancarrota de algunos de sus bancos más poderosos.

En cuestiones sociales, la delincuencia ha abarrotado nuestras calles sin distinción. No sólo nos exponemos constantemente al peligro en la calle, sino en nuestros propios hogares no podemos vivir seguros. Al final de cuentas ¿Quién está libre de una desgracia? ¡Hasta ya tenemos una inminente amenaza de muerte para el 2012!. Una catástrofe mundial que se avisora inmisericordiosa.





Claro, no todo es malo, aún hay circunstancias políticas (en cada diferente nación) que todavía nos respaldan y protegen, pero ya nada es como antes y lo que será empeorará. No tenemos una visión pesimista, sino más bien real. Hemos recibido un buen nuevo año, pero que no promete mucho de bueno.

Sin embargo, ante todo esto, hay algo que permanece y, en claro contraste con los acontecimientos actuales, resplandece. Es un suceso extraordinario que modificará nuestro universo y lo hará para bien. Es la segunda venida de Cristo. Es nuestra esperanza en Dios. Hemos sido pacientes por casi 2000 años, y Cristo está cada vez más cerca.

De modo que no tenemos por qué sentir miedo, no importa cómo se avisore el futuro cercano, en términos generales nada será tan malo que Dios no intervenga para librarnos de ello. Por tanto, levanta la cabeza y enfrenta este año con valor. Jesucristo estará contigo en la medida en que se lo permitas.

"He aquí, yo estoy contigo, y te guardaré por dondequiera que fueres, y volveré a traerte a esta tierra; porque no te dejaré hasta que haya hecho lo que te he dicho." Génesis 28:15