Radio Amishar

28 de junio de 2011

UN CRISTIANO SALUDABLE

Imagine que existen los médicos "espirituales". Imagine que estos médicos, en vez de recoger síntomas físicos en su cuerpo para detectar enfermedades, recogen sus síntomas espirituales para evaluar su salud espiritual.

Este podría considerarlo con un test o una consulta medica que se realiza con el propósito de definir nuestro nivel de salud, muchas veces recibimos la terrible noticia que estamos enfermos, algunas otras que gozamos de buena salud.

¿Esta preparado para comenzar la consulta?

UN CRISTIANO SALUDABLE

Es aquel que habla con Dios diariamente (Mateo 26:41)
Vela en todo tiempo ante las acechanzas del enemigo
Mantiene un ritmo constante de oración
Un cristiano saludable es reflejado a través de la oración, en primer lugar es importante notar que el deseo de buscar a Dios ya muestra un buen estado saludable, y en segundo lugar, buscarle en oración define el estado de salud, podríamos decir entonces que cuando un Cristiano esta saludable, desea orar y lo hace y se mantiene velando en todo tiempo, conciente que si deja de orar podría ser dañado con un flechazo del enemigo y esto dañaría su salud,  nadie que recibe un flechazo puede considerarse como sano, pero el cristiano saludable que habla con Dios diariamente mantiene un ritmo adecuado de oración, no significa que no tenga que hacer nada mas que orar, sino que ha comprendido que la oración es parte de su dieta alimenticia y si no hace uso de ella su salud va decreciendo.

 Mantente alerta viviendo sanamente y solo lo lograras si la oración es parte de tu diario vivir, no solo en tus tiempos de comida, lo cual hasta algunos olvidan, sino en todo tiempo una actitud de oración. P

uedes orar cuando  vas en el coche, puedes orar cuando estas trabajando no necesariamente de rodillas todo el tiempo, pero buena salud es también apartar un tiempo en la intimidad con Dios, donde puedas doblar tus rodillas y humillarte ante nuestro Dios.



UN CRISTIANO SALUDABLE

Es aquel que escudriña la palabra de Dios (Juan 5:39)


Porque comprende que en ella hay vida
Porque en ella se testifica de Cristo
Y Cristo es el camino la verdad y La Vida


La salud del cristiano es notable cuando le ha dado importancia a el estudio de la palabra de Dios, no una simple forma de lectura, sino un estudio profundo y constante.

La buena salud se logra por constancia, es decir siempre se mantiene estudiando la palabra, aprendiendo de ella, compartiéndola y haciéndola propia.

Si nos enteráramos que determinada planta nos ayudaría a vivir mas años sobre la tierra, todos corrieran por encontrar esa planta y vivir para siempre sobre la tierra, entonces como no nosotros sabiendo que no como farsa sino como verdad la Biblia nos habla de vida eterna, vamos a desperdiciar este regalo maravilloso.

 El cristiano saludable que escudriña la palabra de Dios ha comprendido que en la Biblia hay vida y alguien que vive es porque goza de salud.

También el cristiano saludable que escudriña la palabra ha descubierto que el testimonio del amor de Dios y su entrega a través de su único hijo, se encuentra en las páginas de la Biblia. Quien que este enamorado no quiere oír diariamente que le aman, y la palabra de Dios nos habla cada día testificando del amor de Dios y su entrega por la humanidad, descifrando que la vida se encuentra en Cristo. 



UN CRISTIANO SALUDABLE

Es aquel teme a Dios  (Proverbios 3:7-8)

Y se aparta del mal
Y encuentra sanidad en Él
Y se recrea en El
Disfruta el temer a Dios
La salud del cristiano es reflejada también a través de nuestra actitud, una persona que hace lo que se le antoja no esta reflejando buena salud espiritual, pero el cristiano saludable es aquel que teme a Dios,  que no quiere fallarle, que solo busca agradarle, que literalmente y contundentemente se aparta del mal.

Si antes le gustaba el placer de la bebida alcohólica, hoy se goza tomándose un vaso de agua pura y no le es molestia.

El cristiano saludable reconoce que en el temor de Dios esta la sanidad del alma, el hombre nace podrido y destruido, pero viene Cristo y nos da sanidad y nos limpia y el temor a Dios nos encamina día a día a un mejor estilo de vida, y ese estilo de vida va enfocado a disfrutar realmente esta forma de vida.

 Muchos piensan que como cristianos vivimos amargados, nunca sonreímos, cuando realmente la alegría eterna esta en Cristo, solo cuando conoces a Dios y su amor y a su hijo y su entrega y al Espíritu Santo tu consolador, entonces empieza disfrutar honrar a Dios y temerle no por quedar bien con Dios solamente el cual es una razón, sino también porque es beneficio para cada uno de nosotros.



UN CRISTIANO SALUDABLE

Es aquel que honra a Dios con su cuerpo

Porque comprende que no le pertenece
Porque comprende que Cristo pago el precio
Porque glorifica a Dios con su físico
 El lastimar nuestro cuerpo puede significar la muerte, y cuando hablamos de honrar a Dios con nuestro cuerpo tenemos que comprender que este cuerpo ya no nos pertenece por tanto debemos cuidarlo.

Cuando alguien nos presta algo que quiere mucho, tratamos en todo lo posible de no dañarlo porque sabemos que no es nuestro. Lo mismo es en nuestro cuerpo, el cristiano saludable ha comprendido que su cuerpo no le pertenece por tanto debe cuidarlo, pero también ha comprendido que para que hoy pudiera vivir, tuvo que haber pasado por un proceso de libertad, hubo alguien que pago el precio para que hoy yo tenga vida, Cristo pago el precio.

El cristiano saludable sabe lo que Cristo hizo y en agradecimiento honra a Dios con su cuerpo, y no solamente eso, sino que también glorifica a Dios con su físico, es decir no permite que se dañe porque sabe que no es propio, no peca contra su propio cuerpo, porque esto dañaría su relación con Dios, no abusa de su cuerpo, lo cual muchos hacen, dándole mucho esfuerzo físico sin compensar con vitaminas lo que se pierde, si amas a Dios y le temes y valoras lo que Cristo hizo, valoraras tu cuerpo, no harás nada para dañarlo.

Esto significa también que el cuerpo físico cuente con salud, no es agradable estar enfermo, nada agradable es estar sufriendo un dolor físico, muchos de estos males se hubieran evitado, si hubiéramos nosotros considerado algunas cosas que podrían dañar.

Hoy es tiempo de reflexionar que si Dios nos regaló este cuerpo tenemos que honrar a Dios con nuestro cuerpo.

Autor: Only Castañeda

19 de junio de 2011

Celebración del día del Padre Iglesia Adventista de Carrizal



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T.S.U. Ronald Ramirez

Semana de Profesia

Semana de Profesias dictada por el pastor Julio Bolivar en la cual aprendimos y repasamos los libros de Daniel y Apocalipsis. De seguro muchos salimos con mas conocimiento y una mejor comprension de las profesias del fin del tiempo.

13 de junio de 2011

La angustia no está en usted: ¿Cómo luchar con ella?


Angustia es la sensación de inquietud, falta de serenidad y paz interior. Surge como una sensación de “nudo en la garganta”, “incertidumbre”, el pecho apretado, agitación, nerviosismo, etc. ¿Qué hacemos con esto? 


Angustia y ansiedad son sinónimos. Todos la poseemos. Unos la perciben y otros no. Unos pueden lidiar constructivamente con ella, otros destructivamente. Unos son dominados por la angustia, incluso cuando piensan que no, y otros la dominan. En el Antiguo Testamento, el profeta Nahum (1: 9) dice que no habrá una segunda angustia sobre la humanidad. La primera vez es la existencia actual, desde la caída de Adán y Eva hasta el retorno de Jesús, lo que da cerca de ¡6 mil años de angustia! De ahí tenemos angustia existencial, en el decir de los filósofos, o espiritual como dicen las Escrituras.
No todos poseen un alto grado de ansiedad. Estando alta, ella se manifiesta en las personas por uno de los “Trastornos de Ansiedad”, como fobia, dolencia o pánico, trastorno obsesivo- compulsivo, etc., por reacciones en el cuerpo, enfermedades psicosomáticas, además de otras manifestaciones con o sin enfermedades orgánicas.
La ansiedad tiene que ver con los conflictos mentales. Es como la luz roja en el panel de control del automóvil cuando hay problemas. Es la “luz roja” que se “enciende” en la mente indicando que algo funciona mal en su vida, pudiendo ser una forma negativa de pensar, auto acusadora, auto destructiva, malos tratos contra si mismo, o también fruto de dificultades en las relacionase con personas de su pasado o presente, de uno consigo mismo, o una mezcla de todo esto. Malos tratos físicos agravan la angustia.
La persona angustiada necesita descubrir lo que la perturba, identificar el problema. Si encuentra varios problemas, intente definir cual es el peor. Si no encuentra la causa, por más que piense, la ansiedad permanecerá perturbando, perjudicando el trabajo y el contacto social, entonces es necesario ayuda profesional temporaria. Al definir cual es el peor problema, el paso siguiente es actuar para resolverlo.
Si no tuviese solución, porque no depende solo de usted, la salida es aceptar la perdida. Aceptar, no es concordar con el hecho. Es ver la realidad y concluir: “Esto ocurre en mi vida y no puedo hacer nada para cambiarlo”. Entonces cierre ese capítulo de su vida y abra uno nuevo y siga adelante. Aceptar la realidad, libera.
Todos tenemos piedras, No podemos ganar todo en esta vida injusta. Pero estar vivo es maravilloso. Tener dolores es lamentable, pero piense: Las cosas buenas pasan, pero las malas también pasan.
Resumiendo:
1) Angustia es una señal de que hay conflictos dentro de la persona.
2) Identifique cual es el PEOR de los conflictos que genera la angustia, o tristesa.
3) Si no consigue identificar nada y la angustia continúa, tal vez sea necesario ayuda profesional con un psiquiatra que actúe como psicoterapeta o con un psicólogo clínico.
4) Vea lo que usted puede hacer para cambiar la situación y tome una actitud al respecto.
5) Haga lo que esta a su alcance, no retarde lo que se puede hacer AHORA.
6) Si algo no depende de usted, comince a pensar que necesita aceptar la situación.
7) Al aceptar, en lugar de estar peleando consigo mismo, con las personas, con la vida o con Dios, relájese y acepte. Hay una piedra. Y ella es real.
 Mire hacia otras cosas en su vida, usted todavía esta vivo y lúcido, por eso puede hacer algo bueno por si mismo.
Evite concentrarse en el dolor. Comience a PENSAR en lo que puede hacer. Piense en cosas constructivas para encontrar la salida del sufrimiento. La salida comienza cuando piensa en el asunto y soporta el dolor. El dolor NO es usted. Usted lo siente ¿pero acaso no existen otros aspectos en su vida que están funcionando bien? El sentimiento del dolor NO tiene que poseer su mente, ni ocuparla por entero. Es ALGO en su mente, no lo es todo. El resto, la capacidad de pensar, de tomar decisiones racionales para cambiar lo necesario, de hacer elecciones, permanece intacto. Es esta parte intacta que debe ser usada ahora para cuidar de si. Nadie hará esto por usted, ni los remedios, ni los profesionales de salud, ni quienes lo aman. Sólo usted mismo.
No se quede lamentándose o hablando de su dolor a las personas. Pare de tener pena de si y del papel de víctima. Siendo adulto es posible pensar, no tenemos que negar el dolor, como tampoco necesitamos estar dominados por él. No vea al dolor como mayor que la capacidad de lidiar con él. Usted es mayor que su dolor. ¿Ya lo expresó por suficiente tiempo? ¿Ya lloró lo suficiente? ¿Ya lo verbalizó lo suficiente a alguien confiable, ético que lo escuchó con comprensión? Entonces ahora es hora de parar de llorar, de lamentarse, de estar hablando a las personas acerca de su dolor. Ahora es hora de cuidar de si mismo con serenidad, aceptación, humildad, perseverancia y esperanza de mejores días, por lo menos dentro de usted. Aquel que aprende a lidiar con su angustia aprende lo más importante.
Dr.César Vasconcelos
www.portalnatural.com.br

11 de junio de 2011

Sucedió así.

Un barbero ateo y un Cristiano conversaban animadamente de las condiciones del mundo mientras caminaban por las calles de un barrio bajo. Entonces él barbero ateo hizo él siguiente comentario:
-Si Dios existe, ¿por qué permite tanta maldad, tanto crimen?
Él Cristiano guardó silencio por unos segundos, mientras miraba alrededor. Al poco rato vio que se acercaba un borracho sucio, barbudo y despeinado. Entonces respondió:
Siendo usted tan buen barbero, ¿por qué permite que este hombre tenga él cabello tan descuidado?
-Bueno, usted verá.. -respondió él barbero-, él tendría que venir a mi barberia para que yo lo ayude a mejorar su apariencia.
-¿No le parece que lo mismo ocurre con todos nuestros males? - replicó él Cristiano -. Dios nos puede ayudar a superarlos. Pero primero debemos permitirle que nos ayude.

Revista Prioridades. Página 22.