Radio Amishar

28 de mayo de 2012

El ejemplo de Enoc: un desafío presente, 7 de febrero

"Por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia". 2 Pedro 1:4

No fue más fácil para Enoc vivir una vida recta en sus días, que para nosotros vivirla en el momento presente.El mundo de su tiempo no era más favorable al crecimiento en la gracia y la santidad que el actual.Por medio de la oración y la comunión con Dios Enoc escapó de la corrupción que está en el mundo por la concupiscencia.Y fue su devoción por Dios que lo capacitó para la traslación.

Vivimos en medio de los peligros de los últimos días, y debemos recibir nuestra fortaleza de la misma fuente, debemos caminar con Dios.Se requiere de nosotros que nos separemos del mundo.No podemos permanecer libres de su contaminación a menos que sigamos el ejemplo del fiel Enoc y caminemos con Dios.Pero cuántos son esclavos de la concupiscencia de la carne, de los deseos de los ojos y la soberbia de la vida.Esta es la razón porque no son partícipes de la naturaleza divina y no escapan de la corrupción que está en el mundo por la concupiscencia.Estos sirven y honran al yo.La preocupación constante que tienen es: ¿qué comeremos?, ¿qué beberemos?, ¿cómo nos vestiremos?

Muchos hablan de sacrificio, pero desconocen lo que significa.No han probado ni el primer sorbo.Hablan de la cruz de Cristo, profesan la fe, pero no tienen experiencia en la abnegación, en tomar la cruz e ir en pos de su Señor.

Si fuesen partícipes de la naturaleza divina, el mismo espíritu que mora en el Señor estaría en ellos.La misma ternura, el mismo amor, la misma piedad y compasión se manifestarían en sus vidas.Entonces, no esperarían que el necesitado y el desdichado acudieran a ellos buscando ayuda para sus aflicciones.Ayudar y ministrar al necesitado sería algo tan natural para ellos como fue para Cristo el hacer el bien.

Cada hombre, mujer y joven que profesen la fe de Cristo, debieran comprender la responsabilidad que descansa en ellos.Todos debiéramos sentir que ésta es una obra y una guerra individual, una prédica personal de Cristo, puesta en práctica cada día.Si cada uno llegase a comprender esto y a ponerlo en práctica, seríamos tan poderosos como un ejército con sus estandartes.La paloma celestial se suspendería sobre nosotros. El Sol de Justicia resplandecería en nuestras vidas y la luz de la gloria de Dios permanecería en nosotros como sobre el devoto Enoc.—Manuscrito 1, 1869.

12 de mayo de 2012

BUENOS HÁBITOS DE TRABAJO

ALZA TUS OJOS  - ELENA G DE WHITE



"¿Has visto hombre solícito en su trabajo? Delante de los reyes estará; no estará delante de los de baja condición." Prov. 22: 29. 

Mi querido hijo Edson: Me temo que no siempre organizas sabiamente tu trabajo. A veces haces demasiado y luego permites que pasen horas preciosas sin ser aprovechadas, creando de esta manera la necesidad de un esfuerzo adicional posterior. Un trabajo temperante, perseverante y metódico logrará mucho más que lo que puede realizarse por esfuerzos esporádicos. . . 

El trabajo le fue asignado al hombre por su Creador. Dios proveyó de empleo a nuestros primeros padres en el santo Edén. Y desde la caída, el hombre ha sido un trabajador y ha comido el pan con el sudor de su frente. Cada hueso de su cuerpo, cada rasgo de su contextura, cada músculo de sus miembros evidencia la verdad de que ha sido hecho para la actividad, no para la pereza. . . 

El fiel cumplimiento de los deberes de la vida, cualquiera sea tu posición, demanda el mejoramiento sabio de todos los talentos y habilidades que Dios te ha dado. Evita el estar siempre apurado, por lo menos cuando no realizas nada digno de esfuerzo. Estos esfuerzos infructuosos a menudo son el resultado de no realizar el trabajo a su debido tiempo. Cualquier cosa que por descuido no se realiza en el tiempo cuando debía ser hecha, ya sea en los asuntos seculares o en los religiosos, difícilmente se hacen bien. Muchos pueden aparentar estar trabajando diligentemente cada hora del día, y sin embargo no producir resultados que correspondan a sus esfuerzos. . . 

Cuídate de no malgastar tu tiempo en insignificancias, y dejar de cumplir las tareas que son de real importancia. La iglesia y el mundo necesitan hombres calmos, bien equilibrados. Andar bien por algún tiempo no es suficiente. Una adhesión constante a un propósito garantizará que se alcancen los objetivos. A un hombre distinguido se le preguntó cierta vez cómo era posible que pudiera realizar tantas tareas. Su respuesta fue: "Hago una sola cosa a la vez". . . 

Enrique Martyn, como hombre tanto como misionero, dependió notablemente de sus hábitos de regularidad. Los cumplió en tal grado que en la universidad fue conocido como el estudiante que nunca perdía una hora. . . Cuántos jóvenes que podrían haber llegado a ser hombres de utilidad y autoridad, fracasaron porque en su vida temprana contrajeron hábitos de indecisión que luego siguieron a través de la vida para estropear todos sus esfuerzos. De vez en cuando se sienten llenos de un súbito celo por hacer alguna cosa grande, pero dejan su obra a medio terminar y nunca llegan a nada. Una paciente perseverancia en el bien hacer es indispensable para el éxito. 

Mi querido hijo, sé concienzudo en todo lo que emprendas, descansa constantemente en tu Salvador, vé a El en busca de sabiduría, de valor, de firmeza de propósitos y para todo cuando necesites. Que el Señor te bendiga, es la oración de tu madre (Carta 3, del 12 de mayo de 1877, dirigida a su hijo Edson, de 27 años de edad). 

11 de mayo de 2012

SIGAN AL GRAN EJEMPLO

ALZA TUS OJOS - ELENA G de WHITE

"Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí." Juan 14: 6. 

Al describir su misión terrenal, Jesús declaró: "El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos; a predicar el año agradable del Señor" (Luc. 4: 18, 19). 

¿Somos tan semejantes a Cristo como para que podamos representar su obra y seguir su ejemplo? Su obra dio testimonio de su misión, mostrando que era de origen divino. En cada uno de sus actos y de sus palabras se revelaba la más tierna compasión, amor y misericordia. Los más pobres y los más humildes no sentían temor de acercarse a El. Siempre notaba la presencia de los niñitos y éstos se sentían atraídos hacia El. 

Las palabras de nuestro Salvador son claras y definidas. No suprimió una sola palabra de verdad, pero la expresó con fervor convincente. Y mientras hablaba, los abatidos se le acercaban y eran henchidos de esperanza y valor. Era el Príncipe del cielo. Nunca dijo una palabra que pudiera ocasionar una pena innecesaria a un alma temblorosa y sensible. Contemplando con tristeza a los que lo rechazaban y despreciaban sus palabras, dijo: "No queréis venir a mí para que tengáis vida" (Juan 5: 40). 

Cristo es el Camino, la Verdad y la Vida. Su vida sobre esta tierra fue una vida de abnegación. Consoló y animó a todos los que se le acercaron en busca de alivio, porque todos eran preciosos a su vista. Siempre se condujo con dignidad divina, y sin embargo se inclinó con tierna consideración hacia cada miembro de la familia del Señor. Vino a colocarse a la cabeza de la humanidad, para dar el poder de llegar a ser hijos e hijas de Dios a todos los que creen en El. Tal es el ejemplo que nosotros debemos seguir. Si lo hiciéramos, el enemigo no recibiría tanta atención y honor como recibe ahora de parte de los que profesan ser seguidores de Cristo, pero que en realidad están siguiendo los engaños satánicos. Dios envió a su Hijo para que aquellos que creen en El no perezcan sino tengan vida eterna. Sus seguidores deben mostrar la honestidad, la justicia e integridad más estrictas en cada una de sus transacciones. 

Permitan que comience una sincera obra en ustedes, mediante una reconversión y una transformación del carácter (Manuscrito 53, del 11 de mayo de 1905, "Hasta setenta veces siete"). 

10 de mayo de 2012

ACEPTEN LO QUE CRISTO DICE

ALZA TUS OJOS - ELENA G DE WHITE

"Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera." Juan 6: 37. 


Todo lo que Jesús les pide es que acepten la verdad del Evangelio tal como está escrita. Sus requerimientos son sencillos y precisos. Todo lo que Dios pide de ustedes es que crean su palabra, que acepten el "así dijo el Señor". Los requerimientos de Dios son sus comunicaciones a la familia humana. Les habla como a instrumentos inteligentes y capaces de razonar, responsables de rendirle el fruto de la justicia. . . 

¿Tomarán ustedes la Palabra de Dios tal como está escrita? Como instrumentos responsables, ¿buscarán comprender su responsabilidad ante Dios? El es el soberano del mundo. Ha confiado a los seres humanos dones sagrados y los ha dotado con preciosas facultades. Son responsables ante El por el uso correcto de estos dones. 

El Evangelio es una revelación de misericordia y salvación. Si los hombres no fueran pecadores, el llamado: "Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado" (Mat 3: 2), no los alcanzaría. Si no fueran culpables, no necesitarían de un Salvador. 

Solamente tenemos que ir a El, aceptando la invitación. "Si alguno tiene sed, venga a mí y beba" (Juan 7: 37). "Y al que a mí viene, no le echo fuera" (Juan 6: 37). Cada ser humano, al leer estas palabras, debiera sentir que está pisando suelo santo. Recuerden que la vida del unigénito Hijo de Dios fue ofrecida por ustedes. Mientras el Espíritu Santo impresionaba las palabras de Cristo sobre el corazón y la mente, el hombre debe sentir que está en la presencia de una bondad superior, que supera en forma inconmensurable cualquier cosa que la tierra pueda ofrecer. Debe sentir que está ocupando terreno santo, porque está cerca de la Fuente viviente de misericordia y amor. 

Jehová le dijo a Moisés: "YO SOY EL QUE SOY" "(Exo. 3:14). Cristo declaró: "Antes que Abrahán fuese, yo soy" (Juan 8: 58). Mediante esta declaración, dejó abiertos los recursos de perdón para la raza culpable. El es la Palabra, consciente del poder que tiene para tomar su vida o deponerla según lo elija, a fin de asegurar la salvación a los que han caído bajo las falsedades e intrigas de Satanás. . . 

Habiendo traído al mundo los grandes tesoros del cielo, que pertenecen y fueron creados por el Dios eterno, Cristo puede dar a todos vida eterna. A todos los que creen en El como su Salvador personal, les dará un eterno peso de gloria. 

Se nos extiende la invitación: "Salid de en medio de ellos, y apartaos. . . y yo os recibiré, y seré para vosotros por Padre, y vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso" " (2 Cor. 6: 17, 18) (Carta 79, del 10 de mayo de 1900, dirigida a un amable hombre de negocios y a su esposa adventista). 

9 de mayo de 2012

OREN POR EL ESPÍRITU SANTO
ALZA TUS OJOS - ELENA G. DE WHITE



"Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?" Luc. 11:13. 

Quienes inscriben sus nombres en los libros de la iglesia debieran hacerlo con una comprensión plena e inteligente de lo que involucre esta acción. Significa que se han comprometido solemnemente a servir a Dios. Significa que han sometido plenamente el yo, a fin de que Cristo pueda reinar en su lugar Significa que han abandonado sus ideas y prácticas acariciadas y han rendido su mente a la mente de Cristo. Significa que tienen el firme propósito de ser uno con Dios, uno con su pueblo; que se ejercitarán en la abnegación y el sacrificio para hacer avanzar los intereses de su reino; que se esforzarán para vencer todo aquello que obstaculice el crecimiento de la gracia. 

El Señor no deja en tinieblas a ningún hombre que tenga oídos para oír y corazón para comprender. Tengamos todos siempre en vista la gloria de Dios. No se desorienten por las trampas del maligno. "Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga" (1 Cor. 10: 12). Que las advertencias que Dios ha dado en su Palabra sean proclamadas por los atalayas sobre los muros de Sión y escuchadas por cada alma que está en el servicio del Maestro. 

Cada caso será juzgado; cada alma será probada. Pregúntese cada uno: "¿Soy un siervo infiel? Por precepto y por ejemplo, ¿conduzco a otros por senderos equivocados?" Recuerden que su influencia afecta a otros para bien o para mal. 

Ruego a los miembros de cada iglesia que busquen ahora la mayor bendición que el Cielo puede otorgar, el Espíritu Santo. Si buscan con fe una medida mayor del Espíritu de Dios, estarán constantemente recibiéndola y comunicándola. Diariamente recibirán una provisión fresca, su experiencia cotidiana será enriquecida con la abundante corriente del amor. Delante de ustedes yacen vastos campos de verdad, vastas fuentes de poder. Que la oración diaria sea: "Quita de nosotros lo que quieras quitar, pero no nos prives de tu Santo Espíritu". Debemos tener el don del Espíritu Santo. 

La verdad de Dios es para nosotros. La religión de Jesucristo nunca desagrada al receptor sino que lo hace puro, de tal manera que pueda ver a Dios. Le da un intenso deseo de ser como Jesús, quien es el único totalmente amable, el señalado entre diez mil . . . ¿Por qué no amarlo y prestarle un servicio indiviso? 

Como el pueblo de Dios en la antigüedad, nosotros también debiéramos estar preparados para marchar cuando la nube se levante y avance, y detenernos cuando la nube se pose en un cierto lugar. Nadie puede estarse quieto, sin avanzar (Manuscrito 56, del 9 de mayo de 1902, "Escrito para nuestra admonición"). 

8 de mayo de 2012

CUANDO SE COMETEN ERRORES
ALZA TUS OJOS - ELENA G de WHITE


"Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar." Isa. 55: 7. 

Aunque un velo oculta el futuro, ustedes tienen el conocimiento de las misericordias del Señor en el pasado. No permitan que las dificultades los desanimen. Han pasado por tribulaciones y serán llamados a pasar a través de dificultades otra vez. Han tenido que vivir experiencias no del todo agradables, y esas experiencias pueden repetirse. Han sido tentados, y serán tentados nuevamente. 

No conocemos lo que está delante de nosotros, pero sabemos que tenemos el privilegio de entregar nuestras almas a Dios como nuestro fiel Creador. Agradezcámosle por tener un refugio en la tribulación. Recordemos que Cristo es una ayuda presente en todo tiempo de necesidad. Las promesas de la Palabra de Dios son ricas, plenas y gratuitas. Dios está con nosotros, cuida de nosotros. 

Dios se revela en Cristo. Nuestro Salvador es la imagen del Dios invisible. ¡Oh, cuán cerca del cielo podemos estar! "El que me ha visto a mí, ha visto al Padre" (Juan 14: 9) declaró Cristo. 

No permitamos que nuestras transacciones mundanales absorban nuestras energías. No permitamos que nada ocupe el lugar que Dios debiera llenar. Necesitamos tener períodos de descanso: momentos separados para la meditación, la oración, y el refrigerio espiritual. Cristo anduvo haciendo bienes, sanando toda clase de enfermedad y perdonando todos los pecados, consolando a los tristes, desvaneciendo la tristeza mediante su presencia. Contemplémosle; es la misma compasión y benevolencia de Dios. 

Busquemos al Señor. . . Nunca olviden que son hijos de Dios. Rehúsen preocuparse por lo que no pueden impedir. Si cometen errores, vayan al compasivo Salvador y pídanle perdón. Díganle que desean hacer su voluntad. Sean corteses con Dios. Recuerden que El cuida de ustedes y que será una ayuda presente en todo tiempo de necesidad. Sus "tiernas misericordias están sobre todas sus obras". 

Es nuestro privilegio abrir nuestros corazones y permitir que entre el Salvador. Alabémoslo por el resplandor de su presencia. Llevemos la luz del sol de su amor sobre nuestros rostros e introduzcámosla en nuestras palabras. Entonces su gozo estará en nosotros, y nuestro gozo será completo. . . 

El aliento de la vida superior debe ser introducido en la obra de nuestra vida. Este nos ligará el uno al otro y con Dios. Es necesario que el amor de Cristo se introduzca en nuestra experiencia. Entonces nos amaremos unos a otros como Cristo nos amó (Carta 81, del 8 de mayo de 1903, dirigida al Dr. D. H. Kress, que era director del Sanatorio de Sidney, y a su esposa). 

7 de mayo de 2012

CRISTO DEMANDA UNIDAD
ALZA TUS OJOS - ELENA G. de WHITE

"Para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste." Juan 17: 21.

Todos necesitarnos la ayuda que podemos recibir de otros. Dios obrará en otras mentes además de las nuestras. Los diversos dones entregados a diferentes individuos deben combinarse para "perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo" (Efe. 4: 12). . . 

El Señor Jesús sanará nuestras flaquezas y debilidades. Somos pertenencia suya. Somos suyos por creación y por redención. Todos debemos estar unidos a El. Es la única Fuente de sanidad, Todo poder restaurador procede de El. Ha abierto una fuente "para los habitantes de Jerusalén, para la purificación del pecado y de la inmundicia" (Zac. 13: 1). Extiende a cada uno la invitación a venir y ser sanado, a beber del agua de la vida. No confiemos en nosotros mismos, sino en Jesús. 

Siempre habrá obstáculos delante de nosotros pero hemos de seguir a nuestro Líder y enfrentar nuestras dificultades en forma unida, tomados de la mano. Hay un solo camino al cielo. Debemos caminar en las huellas de Jesús, haciendo sus obras en la misma forma como El hizo las obras de su Padre. Debemos estudiar sus caminos, no los caminos del hombre; debemos obedecer su voluntad, no la nuestra; debemos caminar cuidadosamente. No se adelanten a Cristo. No hagan ningún movimiento sin consultar a si¡ Comandante. Pidan humildemente en oración y recibirán. El es "el camino, y la verdad, y la vida" (Juan 14: 6). 

Lean y estudien cuidadosamente la oración que Cristo elevó justamente antes de su enjuiciamiento, y que se registra en el capítulo 17 de San Juan. Sigan sus enseñanzas y obtendrán la unidad. Nuestra única esperanza de alcanzar el cielo está en ser uno con Cristo. Entonces, y a través de Cristo, lograremos la unidad. Ninguno es llamado a caminar solo. En Cristo salen a luz la vida y la inmortalidad. El abrió el camino al reino de los cielos a los que creen en El, pero no asigna a nadie un sendero diferente de aquel que todos deben transitar. Demanda unidad y debemos tener unidad. Dios nos pide que sumerjamos nuestro yo en Cristo. Para el hombre natural esto no es fácil. Pero mediante el poder de la encarnación de Cristo -Dios manifestado en la carne- la fortaleza de Dios se revela en bondad y belleza. "A todos los que le recibieron. . . les dio potestad de ser hechos hijos de Dios" (Juan l: 12). Mediante este poder podemos vencer nuestras malas tendencias y modificar así nuestras disposiciones imperfectas, de tal manera que la voluntad de Dios pueda cumplirse en nosotros (Carta 79, del 7 de mayo de 1903, dirigida a J. A. Burden, quien trabajaba en el Sanatorio de Australia y su esposa). 

2 de mayo de 2012

El miedo

El miedo instintivo está en todos, y nos lleva a buscar a Dios. Decir: 'no tengo miedo de nada' no es cristiano, es insensato.

Pr. Alejandro Bullon.